IEl coste físico es la única defensa escalable contra la revisión
Cualquier sistema que pueda reescribirse de forma barata acabará siendo reescrito.
Los sistemas digitales no escapan al mundo físico. El cómputo consume energía, la comunicación atraviesa el espacio y la verificación está acotada por el hardware. Parallax ancla el consenso al Proof-of-Work porque introduce un coste externo y objetivo que no puede simularse, votarse para existir ni negociarse socialmente.
El gasto energético crea asimetría: la participación honesta acumula trabajo de forma incremental, mientras que los ataques requieren un coste desproporcionado. El Proof-of-Work no garantiza la corrección, pero sí que reescribir la historia es caro. En sistemas adversariales, el gasto es credibilidad.